viernes, 6 de marzo de 2015

VIAJE A LA BRETAÑA FRANCESA DEL 10-06-2013 AL 17-06-2013


PRIMER DÍA: VUELO MÁLAGA NANTES 10-06-2013

Este viaje teníamos ganas de hacerlo hace algún tiempo y las espectativas se quedaron cortas, ya que fue uno de lo sitios que recomendaría visitar alguna vez en la vida. La Bretaña Francesa tiene unos pueblos y unos rincones de ensueño y si además te acompaña el tiempo es una auténtica gozada. Volamos desde Málaga a Nantes con Iberia y a las 12:30 horas estábamos en Nantes.
Nantes, una ciudad anclada en el estuario del Loira, a 55 km del océano, se entiende en la confluencia del río con el océano. Su posición geográfica la ha convertido desde siempre en una ciudad de intercambio y comercio, abierta a todas las posibilidades. El castillo de los Duques de Bretaña recuerda que fue la capital histórica de Bretaña. Durante su edad dorada fue el primer puerto de Francia y eso aún se lee en las fachadas de los muelles. En la actualidad sigue siendo una ciudad en continua efervescencia donde la cultura brota por doquier.

Empezamos nuestra andadura por la catedral de Saint Pierre & Saint Paul, de estilo gótico.


Comenzó su construcción en el año 1434 y durante varios siglos ha ido construyéndose hasta que en el año 1891 se dio por finalizada; por este motivo no se puede especificar el estilo que tiene, en el año 1862 fue declarada Monumento Nacional por el gobierno francés de la época.



Tumba de Francisco II, el último Duque de Bretaña.

 
Al salir de la catedral nos dirigimos a visitar el castillo de los Duques de Bretaña, construido en el siglo XV a orillas del río Loira. Se reformó y reabrió sus puertas en 2007.


Ana de Bretaña te da la bienvenida en la entrada de su castillo. Te sorprenderás de cómo contrastan el puente levadizo y las imponentes murallas con los edificios renacentistas. El castillo de los Duques de Bretaña fue reconstruido en el siglo XV sobre las bases de una primera fortaleza. Con ello, ganó refinamiento en general y, en particular, en las salas del Grand Logis y el Grand Gouvernement. Alrededor de los fosos nacen las calles del barrio de Bouffay: un laberinto adoquinado donde se halla la casa de Cambio del siglo XV, las residencias del siglo XVI (calle de la Judería) y construcciones del siglo XVIII.



Este castillo es punto de encuentro para pasear por su medio kilómetro de caminos alrededor 


Paseamos alrededor del castillo y nos adentramos en el casco antiguo de Nantes, como era la hora de merendar nos sentamos en una de las muchas terrazas, para descansar y degustar algún dulce de la repostería francesa. En el camino nos encontramos con la Iglesia de la Santa Cruz.



SEGUNDO DÍA: NANTES - VANNES - ARZON 11-06-2013

Nos dirigimos a Vannes a 116 kms de Nantes y como es habitual nos pasamos por la oficina de turismo situada en 1 Rue Thiers y desde aquí nos adentramos en el casco antiguo por la Puerta de San Vicente. Clasificada como monumento histórico el 28 de julio de 1928.
La puerta de San Vicente, que da al puerto, es sin duda la más prestigiosa de las seis puertas de la ciudad aún visibles. Se abrió entre 1620 y 1624 en la muralla que cierra la ciudad al sur, frente al puerto. En 1747, corroída por el salitre, fue restaurada por el ingeniero Duchemin, quien conservó la fachada barroca antigua. La estatua actual de San Vicente Ferrer, patrón de la ciudad, fue colocada sobre la puerta en 1891. Ese mismo año se decoró la parte central con el escudo de armas de la ciudad.




El patrimonio de la ciudad permite al visitante recorrer mil años de historia, desde la muralla hasta las casas con entramado de madera y desde la catedral hasta las villas del balneario de Conleau.
Paseamos por las casas de entramado de madera muy típica de esta zona




Continuamos nuestro recorrido hacia la catedral de San Pedro. Situada sobre la colina de Méné, la catedral de San Pedro domina la ciudad amurallada. La reconstrucción de esta catedral románica comenzó en el siglo XV, ya que era demasiado vetusta y pequeña para el peregrinaje de la época a la tumba de San Vicente Ferrer, fallecido en Vannes en 1419 y enterrado en el coro de la catedral.
 

Salimos del casco histórico por la Puerta de la Prisión, es uno de los accesos más antiguos a la ciudad amurallada. En la Edad Media se denomina puerta de San Paterno, en honor al barrio sobre el que se abre. En el siglo XVIII se utilizó como prisión y pasó a denominarse torre del Condestable, aunque progresivamente va adoptando el nombre de Puerta Prisión.



Desde aquí llegamos a la torre del Condestable fue erigida a mediados del siglo XV. La torre fue erigida para el Condestable, jefe de los ejércitos ducales.
 



La muralla de Vannes, principal elemento del paisaje urbano, es testigo directo de 1.500 años de historia militar. A finales del siglo III, cuando el imperio romano vacilaba ya, se autoriza la fortificación de Vannes, entonces denominada Darioritum.
Varios matacanes, troneras y torres completan el sistema defensivo en el siglo XV.
A finales del XVI, el recinto medieval se refuerza mediante bastiones para responder a las necesidades de la artillería moderna.



El lavadero de Garenne, situado sobre el río Marle y bajo los contrafuertes, está en una de las zonas más fotografiadas de Vannes. A pesar de su apariencia antigua, fue construido entre 1817 y 1821. Cuenta con una galería con cubierta de pizarra que sigue el meandro del río y planta con fachada de entramado de madera. El lavadero de Garenne, situado sobre el río Marle y bajo los contrafuertes, está en una de las zonas más fotografiadas de Vannes. A pesar de su apariencia antigua, fue construido entre 1817 y 1821. Cuenta con una galería con cubierta de pizarra que sigue el meandro del río.



Castillo de la Hermine



Desde aquí nos desplazamos hasta Arzon a 34 kms de Vannes para ver las construcciones megalíticas y nos acercamos a Port Navalo. Paramos en este dolmen.


Hicimos un recorrido por toda la zona y nos detuvimos en el dolmen Du Grah Niol.



Por la tarde volvimos a Nantes para descansar.

TERCER DÍA: NANTES - GUERANDE - LE CROISIC - ROCHEFORT EN TERRE - LA ROCHE BERNARD 12-06-2013

Desde temprano nos desplazamos a Guerande a 84 kms de Nantes, nos dirigimos a su oficina de turismo situada en el 15 Boulevaar du Nord.

Las gruesas murallas que rodean la ciudadela de Guérande hacen que se la apode “la Carcasona del Oeste" Pero detrás de este cinturón de piedra, los techos de pizarra de las casas antiguas confirman que esta Ciudad de Arte e Historia es totalmente celta. Su opulencia deriva de las salinas, un lugar mágico y relumbrante.


La magnífica muralla dorada por los líquenes mide 1,4 km de longitud y posee cuatro puertas que dan la bienvenida a los visitantes dispuestos a recorrer sus callejuelas tortuosas. La puerta gigante de Saint-Michel, la entrada principal, alberga un museo.


Los romanos ya recogían sal en Guérande, distintos vestigios dan fe de su actividad. Para protegerse, la ciudad irguió protecciones de tierra que resultaron insuficientes para impedir que los españoles la sometieran en 1343. Por ello, más tarde, decidieron construir las murallas que siguen rodeando la ciudad confiriéndole ese aire medieval.



La colegiata de Saint-Aubin es muy original con su púlpito exterior, al que se llega por una escalera de caracol.


Después de dedicarle unas horas a esta coqueta ciudad nos dirigimos a Le Croisic a 12 kms de Guerande, bordeando salinas, aquí visitamos un Ocearium, fue una experiencia encantadora, ya que había especies de todo tipo.


Necesitamos alrededor de dos horas para verlo todo, la caminata nos abrió el apetito y comimos en un restaurante cercano.
Desde aquí nos dirigimos a Rochefort-en-Terre a 71 kms.
Sin duda esta es una de las más bonitas "Pequeñas ciudades con carácter" de Bretaña. Rochefort-en-Terre invita a emprender un viaje por el tiempo con sus murallas, el castillo y sus casas antiguas.



La ciudad se engalana de flores y durante todo el año se alegra con sus bonitas tiendas, galerías y talleres de artistas.


En medio de las landas y los bosques, Rochefort-en-Terre se yergue sobre un peñasco rocoso y se engalana con flores de todos los colores. Esa combinación le ha permitido entrar en el club de los pueblos más bonitos de Francia. Aquí se cuidan todos los detalles: callejuelas adoquinadas, rótulos armonizados… La ciudad parece una joya engarzada en el corazón de Morbihan.





Pudimos apreciar los detalles de este pequeño gran pueblo, nos paramos en una cafetería para tomar un café y degustar algún dulce. 
Por la tarde nos desplazamos a La Roche-Bernard a 34 kms de Rochefort-en-Terre.
Las piedras pulidas por el tiempo, las callejuelas empinadas… todo parece narrar la historia de esta ciudad nacida del mar y de la marina. Arracimadas junto a la orilla del río Vilaine, casas antiguas y palacetes van descendiendo hacia el puerto antiguo formando un paisaje urbano muy original.


La ciudad antigua, declarada Pequeña Ciudad con Carácter, está surcada de numerosos paseos que enlazan las antiguas callejas con miradores.




Desde aquí nos dirigimos a Nantes para descansar a 71 kms.

CUARTO DÍA: NANTES - CHATEUBRIANT - CLISSON 13-06-2013

Hoy nos dirigimos hasta Chateubriant a 56 kms de Nantes. Recinto defensivo conserva más de 20 torreones de vigilancia, convertidos en la actualidad en restaurantes o museos. Es la capital del “Pays de la Mée”, o región del medio. Ha sido una ciudad fronteriza curtida durante años, lo que la ha dotado de un patrimonio militar sin precedentes. Tiene una vocación comercial y de cruce de caminos antiquísima, que permite al viajero conocer de primera mano la historia del comercio en esta región francesa. Calles con mucho estilo y muy bien conservadas son su primera carta de visita, que se ve colmada con los múltiples torreones, a modo de castillo, que dan nombre a la ciudad. Sus murallas, con ocho siglos de historia, hacen que parezca que el tiempo se ha detenido y que en cualquier momento un caballero en lanza pudiera aparecer por cualquier esquina.



Dimos un paseo por el centro y nos acercamos a la iglesia de San Nicolas
 


Empezó a llover, muy normal en la Bretaña Francesa por lo que nos dirigimos a Clisson a 87 kms de Chateubriant.
Villas toscanas, arcos y motivos hechos de ladrillo, columnatas que sobrevuelan el paisaje, olivos en las terrazas, rosaledas y vides que danzan bajo las parras, campanarios cuadrados acabados con tejas rojas… ¿Estamos en Italia? No, el río que se ve es el Sèvre. Estamos en Clisson, la ciudad de estilo italiano.


El castillo luce su imponente silueta. Los magníficos vestigios de sus matacanes, torres y puente levadizo lo convierten en el centro del paisaje romántico recreado en Clisson



Si bajas por la calle Tire-Jarrets o la de la Collégiale, llegarás al Puente del valle y al Puente de San Antonio (s. XV). Desde el primero disfrutarás de una de las mejores panorámicas al casco antiguo. El segundo se caracteriza por sus dos arcos ojivales.



La Iglesia de Notre Damme  fue construida en torno a 1880 de estilo románico italiano. En su interior encontramos un bello fresco de 1930 realizado por un artista de Clisson.




QUINTO DÍA: NANTES - RENNES 14-06-2013

Temprano nos desplazamos a Rennes a 117 kms de Nantes, cambiamos de hotel y ahora nos moveríamos desde aquí. Nos dirigimos a la oficina de turismo situada en 11 Rue Saint-Yves.
Rennes, capital de la Bretaña francesa, atesora el mayor número de construcciones con entramado de madera de toda Bretaña. Su barrio medieval lo atestigua, sus calles y plazas con encanto, como Champ Jacquet, Sainte - Anne, están rodeadas de bellas casas con entramado de madera, restauradas y coloristas.


Place Champ Jacquet, una de las plazas más bellas y con más encanto de la ciudad, rodeada de coloridas casas de entramado de madera, construidas en el siglo XVII y rematadas por tejados abuhardillados de pizarra y edificios de piedra levantados tras el incendio que asoló la ciudad en 1720.


El Palacio del Parlamento de Bretaña, emplazado en pleno centro de Rennes, representa la historia viva del patrimonio de la ciudad y de la Bretaña. Diseñado conforme al proyecto de Salomon de Brosse en el siglo XVII. Fue sede del Tribunal de Justicia, órgano soberano encargado de aprobar edictos y cartas reales. Contrasta la simplicidad de las líneas clásicas de su fachada, rematada en su tejado con esculturas doradas alegóricas con la belleza de su decoración interior. La Grand´Chambre, está considerada un ejemplo único del arte pictórico del siglo XVII, con su magnífico techo de madera artesonado, una joya del arte francés. 


                                                              La Catedral de Saint- Pierre



                                                                     La Opera


Tras el incendio, las innumerables destrucciones dan lugar a una renovación urbana. El proyecto de reconstrucción de una ciudad moderna se confía al ingeniero Isaac Robelin. La ambición de su proyecto es contestada por la municipalidad, que recurre a Jacques Gabriel, futuro arquitecto del rey, quien toma el relevo en 1724. Este último lleva a cabo un programa de embellecimiento de la ciudad, centrado en la parte destruida de los alrededores de las plazas reales, las actuales plazas del Hôtel de Ville y del Parlamento. 






Nos encantó sobre todo las casas de madera.
Por la tarde nos dirigimos a Vitre a 40 kms de Rennes,
El patrimonio de la ciudad de Vitré es de una enorme riqueza. Es una de las ciudades de Bretaña que mejor conserva su aspecto anterior. A las puertas de Bretaña, Vitré y su castillo medieval seducen con sus viejas callejuelas y sus casas medievales de entramado de madera tan bien restauradas.


Asentado sobre un peñasco, el castillo de Vitré domina toda la campiña. Fue construido en el siglo XI y reformado en el XIII, XIV y XV. Recuerda el papel defensivo de la ciudad durante las guerras de Bretaña


Más que un castillo, fue una fortaleza cuya misión era defender la entrada a Bretaña. Se trata de un bonito ejemplo de arquitectura militar de la Edad Media en Bretaña. El lugar es ahora la sede del ayuntamiento y del museo. 


                                                           Iglesia de Notre Dame


                                                                   Iglesia de San Martin


Después de recorrer todo el centro decidimos volver a Rennes.

SEXTO DÍA: RENNES - MONT-SAINT-MICHEL - SAINT MALO - DINARD 15-06-2013

Una visita obligada cuando se va a la Bretaña Francesa es visitar Mont-Saint-Michel, situada a 77 kms de Rennes, para acceder hay que dejar el coche en un parking y coger unos autobuses que te llevan hasta la entrada del Mont-Sant-Michel.

El Mont-Saint-Michel es un lugar de peregrinaje y de turismo de rango internacional.
Las distintas etapas de construcción forman un conjunto arquitectónico único que está clasificado desde 1979 como patrimonio mundial de la Unesco. 



El obispo de Avranches, Aubert, habría fundado un santuario en 708 en el Mont-Tombe, después de 3 apariciones sucesivas del arcángel San Miguel. Tras consagrar el santuario en 709, la iglesia no dejo de atraer curiosos y peregrinos del mundo entero. 
El Mont-Saint-Michel tiene la peculiaridad de haber sido edificado sobre un islote rocoso donde podrás descubrir numerosas joyas arquitectónicas: Iglesia pre-románica, iglesia abacial de los siglos Xl y XV, edificios convencionales románicos y góticos. Transformada en cárcel desde la Revolución francesa hasta el Segundo Imperio, la abadía está gestionada, desde 1874, por el departamento de los Monumentos Históricos. Desde 1969, una comunidad monástica asegura también una presencia espiritual permanente. Conocido como la « Maravilla del occidente », el Mont-Saint-Michel está rodeado de una magnífica bahía, teatro de las más grandes mareas de Europa. Un espectáculo increíble. Situado entre la Punta bretona de Grouin (Cancale) y la Punta normanda de Champeaux (hacia Granville). Tierra de historia y de leyendas, el Mont que descubrimos actualmente conoció, durante milenios, los caprichos de una naturaleza cuya potencia se mide gracias a las dificultades de la Bahía. Hoy en día, la conquista del hombre consiste en devolver al Mont su insularidad.  


Una vez dentro hay un recorrido que te lleva hasta la Abadía.


                                                                Vista de la Abadía





                                                          Interior de la Abadía


                                                                           Claustro


El recorrido lo puedes hacer en dos o tres horas tranquilamente, las vistas, la bahía el lugar todo en particular merece desplazarse para ver esta maravilla.



Desde aquí nos desplazamos hasta Saint Malo a 48 kms del Mont-Saint-Michel. Al llegar comimos en uno de los restaurantes del interior de las murallas y posteriormente nos pasamos por una pastelería a degustar unos ricos dulces caseros.



La ciudad que se encuentra en el interior amurallado de Saint Malo se denomina "Intramuros" ya que queda dentro de dos kilómetros de muralla que se conserva en perfecto estado después de más de 700 años de vida. De las ocho entradas a la ciudad, la de Saint Vicent es la principal. Allí, en el interior de los muros que defendían a los vecinos de los invasores, parece haberse parado el reloj. Por varios motivos. Por sus empedradas calles y sus casa de granito que se alzan elegantes y contundentes. Por las tabernas de madera y las panadería de antiquísimos hornos. 


Paseamos por el pueblo el cuál estaba repleto de tiendas. 


Desde aquí nos fuimos a Dinard muy cerquita a tan solo 11 kms.
Dinard y sus villas Belle Epoque son archiconocidas. En la costa Esmeralda, este destino de playa sigue siendo un lugar muy chic con relajantes vistas al río Rance y Saint-Malo.


Dinard conoció su auge en la Belle Epoque. En los años 1850, las ricas familias quedaron seducidas por este lugar y construyeron villas suntuosas. En la actualidad, el casino, las galerías de arte y los palacetes hacen de la elegante Dinard un destino muy cotizado. 


Para sucumbir al encanto de Dinard, piérdete por sus callejuelas y sigue el Sendero de los Aduaneros.


La jornada había sido espectacular por lo que ya tarde volvimos a nuestro hotel a Rennes.

SEPTIMO DÍA: RENNES - DINAN 16-06-2013

Hoy nos desplazamos hasta Dinan a 54 kms de Rennes.  
Con sus casi tres kilómetros de murallas, Dinan y su castillo del siglo XIV se yerguen con orgullo sobre el río Rance. Del puerto deportivo, situado en la parte baja de la ciudad, parten bonitos paseos hacia el estuario. En cambio, en la parte alta, las casas medievales de entramados de madera realizadas en prominencia completan la visita de esta localidad con tanto carácter medieval. 


Si prosigue la visita por la plaza de los Cordeleros y de los Merceros verá cómo se mezclan los estilos de las casas de madera típicas de Dinan de los siglos XV, XVI y XVIII.



                                                                 Iglesia de Saint Malo


La escarpada calle de Jerzual parece conducir a plena Edad Media. Las casas medievales de madera acabadas en forma de triángulo puntiagudo son testigo de la riqueza que vivió esta ciudad. Entre los siglos XIV y XVIII la calle estaba repleta de tejedores, curtidores… En la actualidad es una visita imprescindible que permite viajar en el tiempo ante los talleres-tienda de artesanos vidrieros y doradores de madera. 


Y a dos pasos se alza la basílica de Saint-Sauveur, del siglo XII, con influencias bizantina, persa y romana, cuya particularidad es su asimetría y el hecho de que nunca fuera completada.


                                                                   Castillo de Dinan




OCTAVO DÍA: RENNES - NANTES - MÁLAGA 17-06-2013 

Por la mañana temprano dejamos el hotel y volvimos a Nantes para coger el vuelo de vuelta a Málaga, como salíamos por la tarde nos dio tiempo de visitar el centro y nos desplazamos a la Isla de las Máquinas.


                                                            Palacio Abacial Saint-Georges  


Nos despedimos de la Bretaña Francesa con la ilusión de haber cumplido un sueño.

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